Cuando te sientes colgado, porque esa persona que sujetaba tu vida ha cambiado de ciudad, o simplemente ha hecho las maletas para no volver. Para ese momento que sientes que todo se ha vuelto del revés, y que la brújula que marcaba tus pasos, se ha detenido en el centro sin saber qué rumbo coger. Pero ya sabes, a veces, hay que caerse para terminar venciendo...
Cuando todas las respuestas
me conducen a tu calle,
y el pasado me aconseja
ser prudente en el amor.
Y aunque pase y pase el tiempo,
y diga que te he olvidado,
sigo esperando el momento
de que vuelvas a mis brazos.
En el último vagón,
con destino a tu escalera
encontré mi corazón
susurrándole a su esquela
siempre he sido un perdedor,
profugo de los problemas,
pero como comprender
que a veces en el amor
hay que caer para vencer.
Cuando se apagan las luces
y se enfrentan los detalles,
y el pasado me conduce
a un abismo entre tu y yo.
En el ultimo vagón
con destino a tu escalera,
encontré mi corazón,
susurrandole a una estrella,
que olvidar es muy sencillo,
dicen los que no han amado,
no me acostumbro al invierno
sin el roce de tus labios.
Cuando todas las respuestas
me conducen a tu calle,
y el pasado me aconseja
ser prudente en el amor.
Y aunque pase y pase el tiempo,
y diga que te he olvidado,
sigo esperando el momento
de que vuelvas a mis brazos.
En el último vagón,
con destino a tu escalera
encontré mi corazón
susurrándole a su esquela
siempre he sido un perdedor,
profugo de los problemas,
pero como comprender
que a veces en el amor
hay que caer para vencer.
Cuando se apagan las luces
y se enfrentan los detalles,
y el pasado me conduce
a un abismo entre tu y yo.
En el ultimo vagón
con destino a tu escalera,
encontré mi corazón,
susurrandole a una estrella,
que olvidar es muy sencillo,
dicen los que no han amado,
no me acostumbro al invierno
sin el roce de tus labios.
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