Hoy ha caído Muamar Gadafi ante las tropas revolucionarias. Quizá llega un poco tarde la libertad del pueblo libio, aunque creo que nunca es tarde si la dicha es buena. Todo ésto me trae a la memoria las revoluciones sudamericanas. No se sabe muy bien quién está detrás de éstas revoluciones, no se sabe muy bien qué pasará a partir de ahora, pero lo que sí se sabe es que el pueblo está contento, que se vuelve a sentir libre, y que una vez más, se ha demostrado que la unión siempre hace la fuerza.
Salen a tierra los huesos
que fueron silenciados algún día,
se escuchan las cadenas de los presos
entonando la canción de la alegría.
Anuncian los diarios la noticia
de la caída del último adalid
y sentado en el sillón de la justicia
Goliat volvió a perder contra David.
Pueblo herido aquí tienes tu destino,
tu camino sólo acaba de empezar,
nunca tires a la hoguera
los papeles del olvido,
si pretendes conservar tu libertad.
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