Se cubría tu cuerpo de hojas
caducas como tus recuerdos,
lascivos besos anidaban
en la gélida lluvia de invierno.
Y mientras tú,
dejándote guiar por palabras bonitas,
bañandote en lagrimas nulas,
búscandote en mil batallas
sin obtener respuesta,
porque aún no había pregunta.
Princesa de las noches perdidas
en camas de hotel sin estrellas,
tú nunca te juegues la vida
por labios que no dejan huellas.
caducas como tus recuerdos,
lascivos besos anidaban
en la gélida lluvia de invierno.
Y mientras tú,
dejándote guiar por palabras bonitas,
bañandote en lagrimas nulas,
búscandote en mil batallas
sin obtener respuesta,
porque aún no había pregunta.
Princesa de las noches perdidas
en camas de hotel sin estrellas,
tú nunca te juegues la vida
por labios que no dejan huellas.
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